Comportamiento Y Entrenamiento De Las Aves

Comportamiento Y Entrenamiento De Las Aves

 

El Comportamiento y Entrenamiento de las aves puede parecer complicado al principio, especialmente cuando todavía no sabemos interpretar lo que intentan decirnos. Un ave puede alejarse cuando acercamos la mano, quedarse quieta ante una persona desconocida o comenzar a hacer ruido cuando algo le molesta. No siempre es fácil entenderlo, pero con paciencia empezamos a descubrir que cada gesto tiene su razón.

Entrenar a un ave tampoco significa conseguir que haga trucos todo el día. Muchas veces consiste simplemente en conseguir que confíe en nosotros, que se acerque voluntariamente o que aprenda a sentirse tranquila en situaciones que antes le daban miedo.


Te Puede Interesar: Cuidados Y Jaulas De Las Aves


🤝 La Confianza Lleva Tiempo

Cuando un ave llega a un hogar nuevo, todo es diferente para ella. Hay sonidos desconocidos, personas que todavía no reconoce y un espacio que necesita explorar poco a poco.

Por eso, uno de los primeros errores que podemos cometer es querer acercarnos demasiado rápido. Puede que tengamos muchas ganas de acariciarla o cogerla, pero para ella nuestra mano puede ser simplemente algo enorme que aparece de repente.

Lo mejor es dejar que sea ella quien marque el ritmo.

Empieza Sin Forzar

Puedes sentarte cerca de su jaula, hablarle tranquilamente y dejar que se acostumbre a tu presencia. Con el paso de los días, probablemente empezará a reaccionar de una manera diferente cuando te acerques.

Una Mano Tranquila Dice Mucho

Cuando llegue el momento de acercar la mano, hazlo lentamente y sin perseguirla. Si se aparta, dale espacio. Respetar ese límite también es una forma de enseñarle que puede confiar en ti.

🗣️ Hablar También Es Entrenar

 

Puede parecer extraño, pero nuestra voz puede convertirse en una herramienta estupenda para generar confianza.

Hablarle con frecuencia y utilizando un tono tranquilo ayuda a que se acostumbre a nuestra presencia. Con el tiempo, algunas aves incluso comienzan a responder con sonidos, silbidos o pequeños movimientos.

No hace falta repetir palabras durante horas. Unos minutos cada día pueden ser suficientes para crear una rutina.

Y si algún día nos responde, aunque solo sea con un pequeño sonido, probablemente nos haga muchísima ilusión. 😅

🥜 Los Premios Pueden Ayudar

Una de las formas más sencillas de enseñar a un ave es utilizar refuerzo positivo. En lugar de castigar aquello que no queremos, premiamos los comportamientos que sí queremos fomentar.

Por ejemplo, si queremos que se acerque a nuestra mano, podemos ofrecerle un pequeño premio cuando lo haga voluntariamente. De esta manera empieza a relacionar nuestra presencia con una experiencia agradable.

El premio debe ser pequeño y adecuado para su especie. No se trata de darle comida constantemente, sino de utilizarla como una pequeña recompensa.

Primero Confianza, Después Trucos

Antes de intentar enseñarle a girar, subir a la mano o responder a una señal, es mejor conseguir que se sienta cómoda con nosotros.

Un ave que confía en su cuidador aprenderá mucho mejor que una que está asustada.

🎯 ¿Qué Trucos Puede Aprender?

Dependiendo de la especie y de su personalidad, algunas aves pueden aprender comportamientos bastante sorprendentes.

No necesitamos empezar con nada complicado. De hecho, los ejercicios más sencillos suelen ser los mejores para comenzar.

  • Subir a la mano: uno de los primeros ejercicios que podemos enseñar.
  • Acercarse cuando la llamamos: puede convertirse en una forma divertida de interactuar.
  • Tocar un objeto con el pico: sirve como pequeño ejercicio de aprendizaje.
  • Dar una vuelta: algunas aves pueden aprenderlo mediante premios y paciencia.
  • Responder a una señal: determinados sonidos o gestos pueden convertirse en pequeñas instrucciones.

Lo importante es que el entrenamiento sea corto, positivo y divertido. Si pierde el interés, es mejor terminar y volver a intentarlo otro día.

🧠 También Necesitan Estimular Su Mente

Una parte importante del comportamiento de las aves está relacionada con la curiosidad. Pasar todos los días en el mismo lugar, con los mismos objetos y sin ninguna actividad puede resultar aburrido.

Podemos estimularlas mediante juguetes, pequeños retos y actividades en las que tengan que descubrir cómo conseguir una recompensa.

Por ejemplo, esconder una pequeña cantidad de alimento dentro de un juguete seguro puede hacer que tenga que investigar, manipularlo y utilizar el pico para encontrarlo.

No hace falta convertir cada comida en un desafío. Unas pocas actividades diferentes pueden ser suficientes para romper la rutina.

😟 Cómo Saber Si Está Estresada

 

 

çEl estrés puede aparecer por diferentes motivos. Un cambio de ubicación, demasiado ruido, falta de descanso, una persona desconocida o incluso una jaula inadecuada pueden hacer que un ave se sienta insegura.

No todas reaccionan de la misma manera, por lo que conocer su comportamiento habitual resulta fundamental.

Algunas pueden mostrarse más nerviosas, permanecer escondidas, gritar más de lo normal o cambiar sus hábitos de alimentación y descanso. Si observamos un cambio repentino y persistente, conviene consultar con un veterinario especializado en aves.

Dale Un Lugar Donde Sentirse Segura

No todo tiene que ser entrenamiento. A veces, lo mejor que podemos hacer es dejarla tranquila.

Una zona de descanso donde no haya demasiado ruido, una rutina estable y momentos en los que nadie intente tocarla pueden ayudar muchísimo.

🌿 Nunca La Obliguemos

Hay una diferencia enorme entre enseñar y obligar.

Si el ave no quiere subir a nuestra mano, perseguirla por la jaula hasta conseguirlo no hará que confíe más en nosotros. Probablemente ocurrirá justo lo contrario.

El entrenamiento debería basarse en pequeñas aproximaciones. Hoy puede acercarse un poco, mañana puede tocar nuestra mano y otro día quizá decida subir voluntariamente.

Puede parecer lento, pero cada pequeño avance significa que está aprendiendo que estar cerca de nosotros no representa una amenaza.

🐦 Paciencia Antes Que Prisa

El Comportamiento y Entrenamiento de las aves requiere tiempo. Puede que un día consigamos que suba a nuestra mano y al siguiente prefiera mantenerse a cierta distancia. No pasa nada. El aprendizaje no siempre avanza de forma lineal.

Lo importante es no convertir el entrenamiento en una obligación. Unos minutos tranquilos pueden ser mucho más útiles que una sesión larga en la que el ave termine cansada o nerviosa.

Y si después de varios intentos decide marcharse a jugar con su juguete favorito, también podemos dar la sesión por terminada. 😅 Al fin y al cabo, estamos intentando enseñarle, no convencerla de que tenemos razón.

Conocer sus límites, premiar los avances y saber cuándo parar hará que el entrenamiento sea mucho más sencillo. Y probablemente también nos enseñe algo a nosotros: con las aves, las prisas casi nunca ayudan.

mas info

Scroll al inicio